Ejercicios semana 1 después de la prótesis de rodilla: guía día por día

La primera semana después de tu prótesis de rodilla (también llamada reemplazo de rodilla en México o artroplastia de rodilla) es crucial. Los ejercicios que hagas — o dejes de hacer — en estos primeros 7 días marcarán el ritmo de toda tu recuperación. Tranquilo: no se trata de movimientos complicados ni dolorosos. Son ejercicios sencillos que puedes hacer en la cama del hospital y luego en casa.

¿Por qué empezar tan pronto?

Puede parecer contradictorio mover una rodilla que acaban de operar hace unas horas. Pero la evidencia médica es clara: la movilización temprana previene complicaciones graves como trombosis venosa profunda, reduce la formación de adherencias en la cápsula articular y mantiene activo el cuádriceps, que empieza a atrofiarse de forma sorprendentemente rápida tras la cirugía. El primer día ya deberías estar haciendo tus primeros movimientos.

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Consejo del fisioterapeutaRealiza cada ejercicio de forma lenta y controlada. El dolor leve es normal, pero si sientes dolor agudo, detente inmediatamente.

Días 1-2: en el hospital

Bombeos de tobillo: mueve el pie hacia arriba y hacia abajo, como si pisaras un pedal. Haz 20 repeticiones cada hora que estés despierto. Este ejercicio aparentemente trivial es vital para la circulación y la prevención de trombos.

Contracciones isométricas de cuádriceps: con la pierna estirada, aprieta el muslo contra la cama como si quisieras empujar la rodilla hacia abajo. Mantén 5 segundos, descansa 5, repite 10 veces. Es probable que al principio apenas notes la contracción — es normal, el músculo está «dormido» por la anestesia y la cirugía.

Flexión asistida con deslizamiento de talón: tumbado boca arriba, desliza el talón hacia el glúteo doblando la rodilla. Usa una sábana o toalla bajo el pie para facilitar el deslizamiento. Ve solo hasta donde puedas sin dolor agudo (un 3-4/10 es aceptable). En estos primeros días, llegar a 40-50° de flexión es un buen resultado.

Días 3-4: transición del hospital a casa

En este punto, muchos pacientes ya están en casa. Los ejercicios se mantienen pero se añade uno nuevo:

Elevación de pierna recta (EPR): tumbado boca arriba, contrae el cuádriceps y levanta la pierna 15 cm del suelo con la rodilla extendida. Mantén 3 segundos y baja lentamente. Si no puedes levantar la pierna sin que la rodilla se doble, sigue haciendo solo isométricas hasta que el cuádriceps se active suficientemente. Esto se llama «lag de extensión» y es temporal.

Continúa con los bombeos de tobillo y las flexiones deslizantes. Intenta aumentar ligeramente el rango de flexión cada día, pero sin forzar. Después de cada sesión de ejercicios, aplica hielo durante 15-20 minutos para controlar la hinchazón.

Días 5-7: estableciendo la rutina

Para el final de la primera semana, tu rutina debería incluir:

Sesión de mañana (15-20 min): 20 bombeos de tobillo, 15 isométricas de cuádriceps (5 seg cada una), 15 flexiones deslizantes de talón, 10 elevaciones de pierna recta. Aplicar hielo al terminar.

Sesión de mediodía (15-20 min): repetir la misma secuencia. Antes de los ejercicios, puedes tomar tu analgésico prescrito (30 minutos antes) para que la sesión sea más cómoda.

Sesión de tarde (15-20 min): repetir la secuencia completa. Esta tercera sesión es la que más pacientes se saltan por cansancio, pero es igual de importante que las otras dos.

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✅ Lista de verificación antes de entrenar

  • Consulta a tu médico o fisioterapeuta antes de comenzar cualquier rutina
  • Calienta durante al menos 5 minutos con una caminata suave
  • Ten a mano una silla o pared para apoyarte si es necesario
  • Usa ropa cómoda y calzado con buen soporte
  • Aplica hielo durante 15-20 minutos después de cada sesión si hay inflamación

¿Cuántos grados de flexión debería tener al final de la semana 1?

Un objetivo razonable es alcanzar entre 60° y 70° de flexión. Algunos pacientes llegan a 80°, otros se quedan en 50°. Ambos rangos son aceptables si la progresión es constante. Lo verdaderamente importante es la extensión: al final de la semana 1, deberías poder estirar la pierna completamente (0° de extensión). Un déficit de extensión temprano puede ser difícil de corregir después.

El dolor durante los ejercicios: qué esperar

En esta primera semana, las sesiones de ejercicios serán incómodas. El dolor es inevitable, pero debe ser manejable. Usa la escala de 0 a 10: un dolor de 3-4 durante los ejercicios es normal. Si supera 5-6, estás forzando demasiado. Si el dolor permanece elevado más de 2 horas después de terminar, reduce la intensidad en la siguiente sesión.

Es común sentir más dolor por la noche. Para dormir mejor, haz tu última sesión de ejercicios al menos 2 horas antes de acostarte y aplica hielo antes de dormir.

Consejos prácticos para la semana 1

Usa el andador o las muletas para levantarte y hacer unos pasos entre sesiones de ejercicios. Caminar también es ejercicio y complementa el trabajo en la cama.

Haz los ejercicios sobre una superficie firme: un colchón muy blando dificulta las contracciones y los deslizamientos. Si tu cama es blanda, usa una alfombrilla de yoga en el suelo (con ayuda para levantarte después).

No te saltes sesiones: es tentador decir «hoy me duele mucho, descanso». Pero incluso en los días difíciles, al menos haz los bombeos de tobillo y las isométricas. Un día sin ejercicio en esta fase puede significar perder rango de movimiento que costará días recuperar.

Registra tu progreso: anota cada día los grados de flexión que alcanzas (tu fisioterapeuta puede medirlos, o puedes estimarlos). Ver la progresión, aunque sea lenta, es enormemente motivador.

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Punto claveLa constancia es más importante que la intensidad. Es mejor hacer poco cada día que mucho una vez por semana.

¿Cuándo preocuparse?

Contacta a tu cirujano si: el dolor aumenta en vez de disminuir progresivamente, aparece enrojecimiento intenso o calor excesivo en la herida, tienes fiebre superior a 38°C, notas hinchazón en la pantorrilla (posible signo de trombosis), o no puedes contraer el cuádriceps en absoluto después de 3-4 días.

La semana 1 es la más dura. Después de ella, todo mejora progresivamente. Sigue con el programa completo de ejercicios y avanza a las semanas 2-4 cuando tu fisioterapeuta te lo indique.

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