Después de tu prótesis de rodilla (reemplazo de rodilla en México, reemplazo articular en Colombia), las muletas (también llamadas bastones canadienses en algunos países de Latinoamérica) serán tu compañero inseparable durante las primeras semanas. Pero ¿cuál es la mejor opción? ¿Cuánto tiempo las necesitarás? Te lo explico desde mi experiencia como fisioterapeuta.
Tipos de muletas y bastones
Muletas de antebrazo (bastones canadienses)
Son las más recomendadas después de una prótesis de rodilla. Proporcionan buen apoyo, son estables y permiten una marcha más natural. Es la opción que recomiendo a todos mis pacientes.
Muletas axilares
Las que van debajo de la axila. Son más comunes en algunos países de Latinoamérica pero menos recomendables porque pueden comprimir nervios y vasos sanguíneos en la axila.
Bastón simple
Se usa en fases más avanzadas, cuando ya no necesitas dos apoyos.
¿Cuánto tiempo necesitaré muletas?
- Semanas 1-3: Dos muletas de forma obligatoria.
- Semanas 3-6: Posible transición a una sola muleta.
- Semanas 6-8: Muchos pacientes pueden dejar las muletas.
- Hasta 3 meses: Algunos pacientes, especialmente los mayores, pueden necesitar un bastón durante más tiempo.
📋 Progresión típica con ayudas de marcha
- Días 1-7: andador para máxima estabilidad
- Semanas 2-3: dos muletas para mayor independencia
- Semanas 4-6: una sola muleta del lado contrario a la operación
- Semana 6+: bastón solo si te sientes más seguro/a
- Después: caminar sin ayuda cuando tu fisioterapeuta te lo indique
Cómo usar las muletas correctamente
- Altura correcta: Con los brazos relajados, la empuñadura debe quedar a la altura de tu cadera.
- Codos ligeramente flexionados (15-20 grados) cuando apoyas.
- Peso en las manos, no en los antebrazos: Los abrazaderas son para guiar, no para cargar peso.
Patrón de marcha con dos muletas
- Avanza las dos muletas juntas
- Da un paso con la pierna operada
- Da un paso con la pierna sana
Transición a una muleta
Cuando tu fisioterapeuta lo apruebe, pasarás a una sola muleta. Llévala siempre en el lado contrario a la pierna operada. Si te operaron la rodilla derecha, la muleta va en la mano izquierda.
Las muletas son una herramienta temporal para tu seguridad. No las dejes antes de tiempo por orgullo: es mejor usarlas un poco más que arriesgarte a una caída. Para más información sobre la marcha, consulta mi artículo sobre volver a caminar.