
En breve
- La revisión de prótesis es una segunda cirugía para reemplazar total o parcialmente una prótesis que ya no funciona correctamente.
- Las causas más frecuentes: aflojamiento, desgaste del polietileno, infección y inestabilidad.
- Las prótesis actuales duran entre 15 y 25 años, pero factores como la actividad, el peso y la alineación influyen en su longevidad.
- La revisión es más compleja que la primera cirugía, pero los resultados suelen ser buenos y devuelven la funcionalidad.
Nadie quiere pensar en una segunda operación cuando acaba de pasar por la primera. Pero entender qué es una revisión de prótesis, por qué puede ser necesaria y qué implica te ayuda a cuidar mejor tu prótesis actual — y a reaccionar a tiempo si algo cambia.
La buena noticia es que la mayoría de las prótesis duran muchos años sin problemas. La revisión afecta a una minoría de pacientes, y cuando es necesaria, la cirugía actual ofrece soluciones eficaces.
¿Por qué puede ser necesaria una revisión?
1. Aflojamiento aséptico
Es la causa más frecuente. Con el paso de los años, la interfaz entre la prótesis y el hueso puede debilitarse. Pequeñas partículas de polietileno generan una reacción inflamatoria que erosiona el hueso (osteólisis). El resultado: la prótesis se mueve y duele.
2. Desgaste del polietileno
El inserto de polietileno que actúa como cartílago artificial se desgasta con el uso. Las prótesis modernas usan polietileno altamente entrecruzado que dura más, pero no es eterno.
3. Infección
Una infección tardía (años después de la cirugía) puede obligar a retirar la prótesis, tratar la infección con antibióticos durante semanas, y luego colocar una nueva.
4. Inestabilidad
Si la rodilla se siente «floja» o cede al caminar, puede ser un signo de desgaste de los ligamentos o de mala alineación de los componentes.
5. Fractura periprotésica
Una caída o un traumatismo pueden fracturar el hueso alrededor de la prótesis, requiriendo una revisión para estabilizar la fractura y, a veces, cambiar los componentes.
Señales de que algo puede ir mal
- Dolor que reaparece o aumenta después de un periodo de bienestar
- Hinchazón persistente sin causa clara
- Sensación de inestabilidad o de que la rodilla «falla»
- Crujidos o chasquidos nuevos
- Pérdida de flexión o extensión que ya habías recuperado

¿En qué se diferencia la revisión de la primera cirugía?
Consejo de fisioterapeuta
La mejor forma de retrasar o evitar una revisión es cuidar tu prótesis actual: mantén un peso saludable, evita actividades de alto impacto (correr, saltar, fútbol), fortalece la musculatura periarticular y acude a tus controles anuales con el traumatólogo.
Cómo cuidar tu prótesis para que dure más
- Controles regulares: radiografía y revisión clínica cada 1-2 años, aunque no tengas síntomas.
- Peso corporal: cada kilo menos es menos carga sobre la prótesis.
- Actividad física inteligente: caminar, nadar, bicicleta, golf, yoga. Evitar correr, saltar, deportes de contacto.
- Higiene dental: las infecciones bucales pueden viajar a la prótesis. Mantén una buena salud dental.
- Atención a las señales: si algo cambia en tu rodilla (dolor nuevo, hinchazón, inestabilidad), consulta pronto.
«Me operaron la primera vez a los 58 años. A los 74 empecé a notar dolor al caminar. La radiografía mostró un aflojamiento del componente tibial. Me hicieron la revisión y, aunque la recuperación fue más larga, hoy a mis 76 años vuelvo a caminar sin problemas. Mereció la pena.»
— Ernesto, 76 años, Guadalajara (México)
En la consulta
Cuando un paciente me pregunta «¿y si se desgasta?», le digo la verdad: puede pasar, pero las prótesis actuales están diseñadas para durar 20 años o más. Y si algún día necesitas una revisión, la cirugía ortopédica ha avanzado tanto que los resultados son buenos. No vivas con miedo a algo que probablemente no sucederá.
Cuida tu prótesis y ella te cuidará a ti
La revisión existe como red de seguridad, no como destino inevitable. Con peso controlado, actividad adecuada y seguimiento médico, tu prótesis puede acompañarte durante décadas. Haz tu parte y confía en la ingeniería que llevas dentro.