Mi prótesis de rodilla suena: ¿es normal?

Clic, clac, crujido, roce metálico. Si tu prótesis de rodilla hace ruidos, no estás solo: entre el 10% y el 20% de los pacientes reportan algún tipo de sonido proveniente de su nueva articulación. Es comprensible que cause inquietud — nadie espera que su rodilla suene como una puerta mal engrasada. Pero en la gran mayoría de casos, los ruidos son completamente benignos. Veamos cuándo son normales y cuándo merece la pena consultar.

¿Por qué hace ruido una prótesis de rodilla?

Una rodilla natural tiene cartílago que actúa como amortiguador silencioso entre los huesos. Tu prótesis tiene componentes de metal y polietileno (un plástico de alta densidad) que, por diseño, se articulan de forma diferente. Los ruidos se producen por el contacto entre estos componentes durante el movimiento.

Crepitación: una sensación de crujido fino, como arena, al doblar o estirar la rodilla. Es el ruido más frecuente y se debe al roce entre las superficies del componente femoral (metal) y el inserto tibial (polietileno). Es prácticamente universal en las primeras semanas y suele disminuir con el tiempo.

Clic o chasquido: un sonido puntual al pasar por cierto ángulo de flexión. Suele ser causado por un tendón o banda iliotibial que «salta» sobre un componente de la prótesis. Es más frecuente al subir escaleras o al levantarse de una silla.

Clunk (golpe sordo): un sonido más profundo que ocurre generalmente al pasar de flexión a extensión. Se produce cuando una prominencia de tejido cicatricial o la rótula «choca» contra el componente femoral. Es más común en prótesis con sustitución del ligamento cruzado posterior.

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Dato importanteLas prótesis modernas están diseñadas para durar entre 15 y 25 años con un uso normal. Tu estilo de vida influye directamente en su longevidad.

¿Cuándo es normal?

Los ruidos son normales cuando no van acompañados de dolor, cuando no han cambiado de intensidad o frecuencia en el tiempo, cuando la rodilla funciona bien (buen rango de movimiento, sin inestabilidad), y cuando se producen durante movimientos específicos y predecibles.

Los ejercicios de rehabilitación pueden causar crepitaciones, especialmente las extensiones de rodilla y las sentadillas. Si el ejercicio es indoloro, el ruido es irrelevante y puedes continuar con tu programa sin preocupación.

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🔑 Factores que afectan la duración de tu prótesis

  • Mantener un peso corporal saludable reduce el desgaste
  • Evitar deportes de alto impacto como correr o saltar
  • Realizar los ejercicios de fortalecimiento muscular recomendados
  • Acudir a las revisiones médicas anuales programadas
  • Informar al médico ante cualquier cambio: dolor nuevo, chasquidos o inestabilidad

¿Cuándo consultar al cirujano?

Los ruidos que merecen atención médica son aquellos acompañados de dolor, especialmente si el dolor ha aparecido recientemente. También si notas un nuevo ruido que antes no existía (especialmente meses o años después de la cirugía), si el ruido se acompaña de sensación de inestabilidad o «fallo» de la rodilla, si la rodilla se bloquea en una posición y no puedes moverla, o si notas hinchazón nueva asociada al ruido.

Estos signos podrían indicar: desgaste del polietileno (después de varios años), aflojamiento de un componente, fractura de un componente (muy raro), o problema con la rótula (subluxación o desgaste del componente rotuliano).

Diagnóstico

Si consultas a tu cirujano por ruidos, probablemente te hará una exploración física (moverá la rodilla escuchando los ruidos y evaluando cuándo se producen), una radiografía para comprobar que los componentes están en su posición, y posiblemente un análisis de sangre (PCR, VSG) para descartar infección de bajo grado.

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Punto claveLa elección del tipo de prótesis la hace tu cirujano según tu anatomía, edad y nivel de actividad. Confía en su criterio profesional.

Tratamiento

En la mayoría de casos, el tratamiento es la tranquilidad: saber que el ruido es benigno suele ser suficiente. Si el ruido es causado por el «clunk» (choque de tejido cicatricial), a veces se puede tratar con fisioterapia intensiva. En casos raros donde un componente está suelto o dañado, puede necesitarse una cirugía de revisión.

Conviene hablar del tema con otros pacientes si tienes la oportunidad. Descubrirás que la mayoría también escuchan su prótesis, y que con el tiempo se acostumbraron y dejaron de prestarle atención. Es una de las peculiaridades de la vida con prótesis que, aunque sorprende al principio, acaba siendo completamente irrelevante en el día a día.

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