Si tu médico te ha recomendado perder peso antes de tu prótesis de rodilla (reemplazo de rodilla en México, reemplazo articular en Colombia), tiene toda la razón. No es un capricho ni una cuestión estética: cada kilo de sobrepeso multiplica por 3-5 la presión sobre tu rodilla.
Esto significa que si tienes 10 kilos de más, tu rodilla soporta entre 30 y 50 kilos de presión adicional en cada paso. Imagina lo que eso supone para una prótesis nueva.
¿Cuánto peso necesito perder?
No te estoy pidiendo que te conviertas en un atleta. La evidencia científica muestra que perder incluso un 5-10% de tu peso corporal ya supone una diferencia significativa:
- Si pesas 90 kg, perder 5-9 kg ya mejora tu pronóstico.
- Si pesas 100 kg, perder 5-10 kg marca la diferencia.
¿Cómo perder peso cuando me duele la rodilla?
Este es el problema clásico: necesitas moverte para perder peso, pero te duele la rodilla para moverte. Es un círculo vicioso que se puede romper.
Ejercicios sin impacto
- Natación y aquagym: El agua elimina el impacto. Si tienes acceso a una piscina, la natación es tu mejor aliada.
- Bicicleta estática: Sin resistencia y con el sillín alto para no forzar la flexión. Lee mi guía sobre bicicleta estática.
- Ejercicios sentado: Muchos ejercicios de prehabilitación se hacen sentado o tumbado.
Alimentación inteligente
La pérdida de peso se consigue principalmente en la cocina, no en el gimnasio. Lee mi artículo sobre alimentación antes de la cirugía y aplica estos principios:
- Reduce las porciones sin pasar hambre
- Aumenta las verduras y proteínas
- Reduce hidratos refinados y azúcares
- Come despacio y sin distracciones
🔑 Factores que afectan la duración de tu prótesis
- Mantener un peso corporal saludable reduce el desgaste
- Evitar deportes de alto impacto como correr o saltar
- Realizar los ejercicios de fortalecimiento muscular recomendados
- Acudir a las revisiones médicas anuales programadas
- Informar al médico ante cualquier cambio: dolor nuevo, chasquidos o inestabilidad
Ritmo de pérdida recomendado
No más de 0,5-1 kg por semana. Una pérdida de peso demasiado rápida puede debilitar tu musculatura, que es lo último que necesitas antes de una operación.
¿Y si no consigo perder peso?
No te tortures. Hay pacientes con sobrepeso que se operan y tienen resultados excelentes. Lo importante es que te prepares lo mejor posible dentro de tus posibilidades. Consulta con tu médico (doctor en México) o con un nutricionista para que te guíen de forma personalizada.
La pérdida de peso es una parte de tu preparación integral. No pierdas de vista el objetivo: llegar en las mejores condiciones posibles a tu cirugía.