
En breve
- La mayoría de los pacientes dejan las muletas entre las semanas 3 y 6 después de la cirugía.
- La transición habitual es: andador (primeros días) → dos muletas → una muleta → sin apoyo.
- Dejar las muletas demasiado pronto puede provocar cojera y malas compensaciones. Demasiado tarde puede frenar la confianza.
- Es tu cirujano o tu fisioterapeuta quien debe darte luz verde, no Google.
«¿Cuándo puedo dejar las muletas?». Si hay una pregunta que escucho todos los días en la consulta, es esta. Y la entiendo perfectamente: las muletas son incómodas, limitan tu independencia y son un recordatorio constante de que estás en recuperación.
La buena noticia es que las muletas son temporales. La clave está en dejarlas en el momento adecuado — ni antes ni después.
La progresión típica
Consejo de fisioterapeuta
La muleta se lleva SIEMPRE en la mano contraria a la rodilla operada. Si te operaron la rodilla derecha, la muleta va en la mano izquierda. Así compensas el peso de forma natural y proteges la rodilla. Es el error más frecuente que veo.
Las 4 condiciones para dejar las muletas
No se trata de contar días, sino de cumplir criterios funcionales:
- Extensión completa: debes poder estirar la rodilla por completo (0°). Una rodilla que no se extiende del todo produce cojera con o sin muletas.
- Control del cuádriceps: debes poder levantar la pierna recta sin que se «caiga» la rodilla. Si el cuádriceps aún no responde bien, la muleta sigue siendo necesaria.
- Marcha sin cojera: con una muleta, camina frente a un espejo. Si no cojeas, puedes probar sin ella. Si cojeas, espera un poco más.
- Confianza: si el miedo a caer te paraliza, dale unos días más. La confianza llega con los grados de flexión y con la fuerza.

«Dejé la segunda muleta a las tres semanas y media, y la última a las cinco semanas. El día que salí a la calle sin muletas sentí una mezcla de alegría y miedo. Mi fisioterapeuta me dijo: ‘Si caminas sin cojear, estás listo’. Y así fue.»
— Carlos, 65 años, Bogotá (Colombia)
Errores frecuentes al dejar las muletas
- Dejarlas por orgullo: «Ya llevo 3 semanas, es suficiente». Los días no importan; los criterios funcionales sí.
- Pasar de dos muletas a ninguna: salta siempre la fase intermedia de una muleta. Le da tiempo a tu cerebro a readaptarse.
- Cojear «un poquito» y seguir sin muletas: la cojera genera compensaciones en la cadera, la espalda y la pierna contraria. Mejor una semana más con muleta que un dolor de espalda crónico.
En la consulta
Siempre digo lo mismo: las muletas no son un signo de debilidad, son un signo de inteligencia. Usarlas el tiempo necesario protege tu prótesis, tu espalda y tu confianza. He visto pacientes que las dejaron demasiado pronto, cogieron cojera, y tardaron meses en corregirla.
Las muletas tienen fecha de caducidad
Son temporales, incómodas y necesarias. Úsalas el tiempo que tu cuerpo necesite — ni un día más, ni un día menos. Tu fisioterapeuta es quien mejor puede decirte cuándo ha llegado el momento. Cuando lo haga, disfruta de esos primeros pasos libres.