
En breve
- Raquídea (espinal): adormece de la cintura para abajo. Estás despierto pero no sientes nada. Es la opción más utilizada para prótesis de rodilla.
- General: te duerme por completo. Se usa cuando la raquídea no es posible o cuando el paciente lo prefiere.
- La evidencia actual favorece la raquídea por menor riesgo de complicaciones, menos sangrado y recuperación más rápida.
- La decisión final es del anestesiólogo, en diálogo contigo y con tu cirujano.
«¿Me van a dormir del todo?». Es una de las primeras preguntas que surgen cuando te confirman la fecha de la operación. Y es completamente normal tener dudas — incluso más miedo a la anestesia que a la propia cirugía.
Para una prótesis de rodilla existen dos opciones principales: la anestesia raquídea (también llamada espinal) y la anestesia general. Las dos son seguras, pero funcionan de manera muy diferente. Vamos a ver qué implica cada una para que llegues a la consulta con el anestesiólogo sabiendo qué preguntar.
Anestesia raquídea: despierto pero sin dolor
La anestesia raquídea consiste en inyectar un anestésico local en el líquido cefalorraquídeo, a nivel de la columna lumbar. El efecto es una pérdida completa de sensibilidad y movimiento de la cintura hacia abajo, que dura entre 2 y 4 horas — tiempo suficiente para completar la cirugía.
Durante la operación estás consciente, aunque habitualmente se administra una sedación ligera para que estés relajado y somnoliento. La mayoría de los pacientes describen la experiencia así: «Escuchaba voces de fondo, pero estaba tan tranquilo que ni me importaba».
Consejo de fisioterapeuta
Con raquídea, la sensibilidad vuelve progresivamente entre 3 y 6 horas después de la cirugía. Aprovecha ese periodo para empezar con ejercicios isométricos suaves (apretar el cuádriceps sin mover la rodilla). Cuando el anestésico se retira, ya tendrás una ventaja en la activación muscular.
Ventajas documentadas de la raquídea:
- Menor riesgo de trombosis venosa profunda en las primeras horas.
- Menos sangrado quirúrgico (la presión arterial se mantiene más baja de forma controlada).
- Menos náuseas y vómitos al despertar — no hay «despertar» porque nunca te dormiste del todo.
- Mejor control del dolor postoperatorio inmediato.
- Menor consumo de opiáceos en las primeras 24 horas.
«Yo tenía pánico a estar despierto durante la operación. Pero el anestesiólogo me puso una sedación y honestamente no me enteré de casi nada. Cuando me dijeron ‘ya terminamos’, pensé que todavía no habían empezado.»
— Luis, 71 años, Buenos Aires (Argentina)
Anestesia general: dormido por completo
Con la anestesia general te duermes antes de que empiece la cirugía y te despiertas cuando ya está terminada. No ves, no oyes, no sientes absolutamente nada. Se administra por vía intravenosa, a veces combinada con gases anestésicos.

¿Cuándo se prefiere la general?
- Cuando existen contraindicaciones para la raquídea (problemas de coagulación, infecciones en la zona lumbar, ciertas patologías de columna).
- Cuando el paciente tiene una ansiedad muy intensa y prefiere no estar consciente.
- En cirugías bilaterales (ambas rodillas) que pueden prolongarse más de lo habitual.
- En casos de revisión de prótesis, que suelen ser intervenciones más largas y complejas.
En la consulta
He tenido pacientes que llegaban diciendo «quiero general sí o sí, no quiero enterarme de nada». Y otros que preferían estar despiertos para «controlar la situación». Ambas posturas son válidas. Lo importante es que hables con tu anestesiólogo antes de la cirugía — no el mismo día — para que evalúe tu historia clínica y tus preferencias con calma.
Comparación directa: raquídea vs general
Bloqueos nerviosos: el complemento que marca la diferencia
Independientemente de la anestesia elegida, muchos equipos añaden un bloqueo nervioso periférico — generalmente del nervio femoral o del canal de los aductores. Este bloqueo prolonga la analgesia de la rodilla operada durante 12 a 24 horas después de la cirugía, reduciendo la necesidad de analgésicos fuertes.
Si tu hospital o clínica ofrece esta opción, merece la pena preguntar por ella. Los pacientes que reciben bloqueo nervioso suelen iniciar la fisioterapia antes y con menos molestias.
Dato importante
Si tomas anticoagulantes (warfarina, rivaroxabán, apixabán…), debes informar al anestesiólogo con antelación. Algunos anticoagulantes requieren suspenderse o ajustarse varios días antes para poder realizar la raquídea de forma segura.
Preguntas para tu anestesiólogo
- ¿Qué tipo de anestesia recomienda para mi caso y por qué?
- ¿Voy a recibir un bloqueo nervioso complementario?
- ¿Debo suspender algún medicamento antes de la cirugía?
- ¿Qué puedo esperar al despertarme / recuperar la sensibilidad?
- ¿Cuánto tiempo estaré en la sala de recuperación?
«Me operaron con raquídea y bloqueo femoral. No sentí dolor hasta la mañana siguiente, y aun así fue manejable con paracetamol y un antiinflamatorio. Al mediodía ya estaba sentada en el sillón tomando un jugo. Fue mucho mejor de lo que imaginaba.»
— Patricia, 65 años, Santiago (Chile)
La anestesia no debería darte más miedo que la propia cirugía
Habla con tu anestesiólogo antes del día de la operación. Expresa tus miedos, haz tus preguntas y participa en la decisión. Sea raquídea o general, las dos opciones son seguras y el equipo médico estará a tu lado en todo momento.